
La medianoche tocaba a su punto.La luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo, cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero, Manrique exhaló un grito, un grito leve y ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo.En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca que flotó un momento y desapareció en la oscuridad.La orla del traje de una mujer, de una mujer que había cruzado el sendero y se ocultaba entre el follaje, en el mismo instante en que el loco soñador de quimeras o imposibles penetraba en los jardines. ¡ Una mujer desconocida!... ¡ en este sitio...¡ a estas horas!. Esa, esa es la mujer que yo busco- exclamó Manrique-, y se lanzó en su seguimiento, rápido como una saeta.
1 comentario:
El dibujo está muy bien, me gusta bastante el personaje que has hecho, sencillo, pero se contrasta bastante con el dibujo.
Los colores son bastantes sencillos, lo que resta puntos al dibujo, deberías usar más los rellenos de texturas y de degradados múltiples. El rayo te ha quedado muy bien y me parece genial que se use la herramienta de transparencia en dibujos con rayos sombras, etc.
En mi opinión te mereces un 7.
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